Tips para comenzar a correr


  • Escucha música mientras corres. Las canciones con un ritmo estable te ayudarán a sincronizarte, además será divertido y tendrás algo en qué pensar.

  • Como reto adicional, intenta correr cuesta arriba y cuesta abajo en algunas colinas. Gradualmente, busca algunas más empinadas. También podrías correr en arena o agua (o ambas, en la playa); pero no corras sobre piedras de mediano o gran tamaño ya que la posibilidad de lesionarte es mayor.

  • La prevención es el mejor método para evitar las lesiones en las piernas, lo que podría retrasar tu rutina durante meses mientras te recuperas. El problema es la falta de equilibrio en la fuerza entre tus pantorrillas y los grupos musculares opuestos. Estirar los músculos una vez que hayas calentado y fortalecerlos en días que no corras te ahorrarán días de mucho dolor.

  • Correr con un compañero o grupo incrementará tu motivación. Especialmente al principio, un “compañero para correr” te podrá ayudar bastante a que conviertas tus sesiones en un hábito. Asegúrate de que tengan los mismos niveles de estado físico y de que ambos estén de acuerdo con un mismo plan. Cuando corras en grupo, intenta mantener el ritmo con los demás, acelera cuando ellos lo hagan pero sólo si te sientes cómodo haciéndolo. No te esfuerces de más.

  • Si quieres, intenta conseguir un podómetro u otro instrumento que calcule tu ritmo, kilometraje, etc. Verás que te sentirás mucho más comprometido con tu meta si puedes seguir de cerca tu progreso el 100% del tiempo.

  • Empieza tu programa para correr gradualmente. Podrás pasar de la inactividad a correr 5 km (3 millas) con regularidad en apenas dos meses. Es fácil impacientarse, pero no te saltes ningún programa, incluso cuando ya te sientas físicamente listo. ¡Dos meses no es tanto tiempo!

  • También podrías medir tus sesiones en distancia o tiempo. Cualquiera de los dos métodos está bien y la elección es simplemente de preferencia personal.

  • Cuando corras, recuerda controlar tu respiración. Si te sientes mareado o no puedes respirar, detente por un momento antes de continuar.

  • Si estás corriendo en una línea recta, pon la mira en tu meta y corre mentalmente hacia ella antes de que lo hagas físicamente.