UMSNH, de las mejores instituciones públicas del país por la calidad de sus programas: COPAES

La educación de calidad es el principal nivelador social, afirma Vicente López Portillo, director general del organismo acreditador.


La Casa de Hidalgo cuenta a la fecha con más del 90 por ciento de sus programas educativos acreditados, lo cual, junto con el desempeño de los egresados, la colocan entre una de las universidades públicas estatales mejores en el país, afirmó el director general del Consejo Para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES), Vicente López Portillo Tostado.


Los egresados de la Casa de Hidalgo tienen un desempeño sobresaliente al presentar el examen EGEL CENEVAL para lograr su titulación –comentó- “recientemente 100 mil jóvenes mexicanos presentaron esta prueba, en la cual obtuvieron resultados de excelencia los egresados de la UMSNH de Medicina, Enfermería y Medicina Veterinaria y Zootecnia”.


Acompañado por Antonio Ramos Paz, coordinador de los Procesos de Evaluación y Acreditación de la Universidad, con la representación del rector Medardo Serna González, durante una conferencia dictada en el Centro de Información, Arte y Cultura, Vicente López Portillo explicó a través de varias gráficas, cuáles son las funciones principales del COPAES y una perspectiva de hacia dónde debe dirigirse la acreditación en México.


Frente a directores de facultades e institutos, secretarios académicos y administrativos de la Universidad, así como a instituciones de educación superior de Michoacán, López Portillo Tostado explicó que en México, de acuerdo a los registros del Consejo, existen 3 mil 954 programas de estudios superiores acreditados, los cuales atienden a una matrícula de un millón 547 mil 141 jóvenes, inscritos en su mayoría a una institución de educación pública, afirmó el director general de este organismo acreditador de las instancias evaluadoras en el país, Vicente López Portillo Tostado.


De 1980 a la fecha, señaló, los programas acreditados en México han permitido que sea la educación de calidad el principal nivelador social, ya que al atender a más del 70 por ciento de la matrícula total (4 millones 430 mil jóvenes) las universidades e institutos tecnológicos públicos ofrecen a muy bajo costo o de manera gratuita la oportunidad de cursar licenciaturas y posgrados.


Nuestro país, reveló el conferencista, es el único en el mundo que no acredita a las instituciones de educación en su totalidad, sino que parte a la inversa: acreditando programa por programa.


En ese sentido la acreditación de la educación superior necesita un nuevo esquema, en el que se fije la atención de manera central en el desempeño en el CENEVAL de sus egresados y un seguimiento a su desarrollo profesional, además de pedir a las universidades e instituciones de educación superior que instauren programas de mejora continua a sus planes académicos, de tal forma que el proceso se simplifique y concrete a esos dos puntos, señaló.


Sobre la razón por la cual las instituciones públicas tienen más programas acreditados, dijo que ello se debe a que en décadas pasadas se dieron recursos extraordinarios a las universidades en razón de sus programas acreditados, cosa que en las universidades y centros de educación superior privada no sucede, ya que tendrían que tener un fondo para pagar a los organismos acreditadores sin ningún subsidio por parte del Estado.


De esta forma, mientras las universidades públicas tienen acreditados de manera global 2 mil 856 programas educativos, las instituciones privadas sólo alcanzan 914.


Dentro del sistema de acreditación de estudios universitarios, hoy hay una gran ventaja y es que los organismos acreditadores, que son 30 en total reconocidos por el COPAES, al estar conformados por pares de las instituciones a revisar, tienen la libertad de dar sus propias reconmendaciones y acreditar cada 5 años los programas de estudio.


En esta labor, hasta marzo de 2018, los 30 organismos trabajan con un promedio de 3 mil profesores, especialistas en el tema del programa académico a evaluar y los métodos idóneos para valorar el mismo, de los cuales mil 200 aproximadamente, se dedican a la evaluación de tiempo completo.


López Portillo Tostado concluyó con el anuncio de una propuesta que presentarán al próximo gobierno a nivel nacional, para modificar los sistemas de evaluación de la educación superior, para hacerlas más frecuentes, más sencillas, menos costosas y aprovechar los datos que arroja el CENEVAL sobre los egresados y la instauración de modelos de mejora contínua en la educación de calidad.