• Omar Guajardo

UNA PÁGINA AL PASADO: EL ÁNGEL QUE SALVÓ A LA NIÑA DE MORIR AHOGADA


¡Y el milagro se realizó una tarde de cuentos y de leyendas!... narrados por Doña Cornelía en las reuniones vespertinas de la calle de la Estampa (hoy García Obeso). La muy conocida y apreciada Narradora y creadora de múltiples, variadas y exquisitas Leyendas y Consejas una dama de alcurnía, muy preparada, descendiente de Españoles, de buenas costumbres y como ya dijimos conocedora de muchas, leyendas, historias, anécdotas, narraciones y consejas que en aquella bella rinconada contaba la gentil Doña Cornelía a la cual seguían cada día en mayor numero los amantes de estos géneros literarios...


¡Que se ahoga la niña!...¡salvenla por favor!...se comenzaron a escuchar muchos gritos provenientes de donde se encontraba el Surtidor...esto sucedía mientras que la madre de esa menor que se debatía "entre la vida y la muerte" seguía demasiado interesada escuchando la leyenda que aquella estupenda narradora ponía a la consideración de grandes y chicos...¡Que se ahoga su niña Señora!...le gritaban...pero tal vez esta mujer no pensaba que fueran para ella los gritos de conocimiento o de advertencia ...¡eh!...¿Cómo?...¡Corra usted que se ahoga su hija en el surtidor!...


La Madre angustiada corrió rápidamente recordando que había mandado a su pequeña que tenia sed a que bebiera del agua de aquel brocal adosado a las paredes de las entonces casitas de adobe, tejamanil y tejas curveadas y anaranjadas, pues ella no quería perderse el final de la Historia que Doña Cornelia magistralmente y haciendo gala de recursos literarios y teatrales narraba y casí escenificaba en aquellos momentos...


La Madre sollozante llegó hasta el lugar en el que muchas personas se congregaban ya en torno a la pila aquella para tratar de hacer algo por la pequeña alcanzando a escuchar lo que se decía:---¡Que Madre tan descuidada la de esa pequeña!...¡Ni siquiera sabe que su hija se está ahogando!...¡Que Dios la castigue si la niña se muere!


La Madre aún más mortificada y con la pena acrecentada por aquellos mordaces comentarios al llegar y ver a su hija luchando por su vida sólo atino a decir:--- ¡Dios mio salva a mi hijita por favor!...la madre llego a la orilla del surtidor aquel, más al intentar meterse en el para sacar a su hijita, todos los ahí presentes y la angustiada Madre fueron testigos de como de una especie de remolino que se formó de pronto a media pila salia un Ángel lleno de luz con sus vestiduras purpuras y plateadas completamente inmaculadas sin que de ellas cayera o resbala gota de agua alguna sosteniendo en su brazos a la niñita que estuvo a punto de ahogarse, también con sus ropitas completamente secas...¡ era como si no hubiera ocurrido nada!...


El Ángel se elevó sobre las aguas con su preciosa carga depositándola en los brazos de su desfalleciente Madre la que se encontraba de hinojos rezando y agradeciendo a Dios por aquel maravilloso portento o milagro...


Aquello fue motivo de fiesta y muchísima alegría en ese barrio y ...¿cómo no?... si no se trató de un hecho cualquiera, imagínense ustedes ¡un Ángel enviado por Dios! llegó hasta las cristalinas aguas de aquel surtidor para salvar a la pequeña niña liberándola de una muerte segura...y por tales acontecimientos sepanse ustedes que desde entonces aquel surtidor de donde los "aguadores" llevaban el vital liquido a las casas del Barrio en sus "maromas" por la cantidad de 2 centavos, le fue colocado un pedestal con la estatua de un ángel muy parecido al decir de los que aseguraban presenciaron el milagroso portento.


Desde entonces es conocida como la Fuente o la pila del Ángel....Basado en una historia del Padre José Zavala Paz.