• Omar Guajardo

EL OFICIO DE LAS PLAÑIDERAS


Todavía para el año de 1889 el oficio a que hacemos referencia estuvo en auge, las personas adineradas podían darse el lujo de contratar a un grupo ó a una o dos personas casí siempre mujeres para que lloraran en el velorio de algun ser querido.


En aquellos tiempos esto daba realce y distinción al evento mortuorio y por supuesto a los deudos. A estas personas con este oficio muy singular se les llamaba "plañideras" aunque en otros estratos sociales se les conocía como "lloronas" y por un precio previamente convenido y hasta regateado lloraban y mostraban una gran pena, sufrimiento y dolor durante la realización y la duración del velorio el que en aquellos entonces se realizaba en las residencias, en las casas, o en el unico cuartito de la vivienda de una vecindad.


Las había de varías categorías acorde tambien a la Categoría misma de los contratantes. "Las plañideras" contratadas por la gente de alcurnía, por los ricos y potentados eran como las de la imagen y cobraban "muy bien" y tenian sus intervalos de descanso entre un tiempo y otro de llorar y de mostrarse muy tristes, acongojadas y adoloridas, pero había otras que llegaban con rebozo a las casas particulares de la gente de clase media y otras más pobrecitas que con sus prendas rotas y que por unas cuantas monedas, lloraban durante los velorios en las vecindades.


No se sabe con exactitud cuando desaparecio este oficio pues todavia en algunos libros y revistas de antes de la revolución se menciona que se solicitaba el servicio de "Las plañideras o lloronas".